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Marzo


Nacionalismo
“El mole mexicano es el mejor platillo del mundo”, escuché decir a una señora durante una tertulia en la que el nacionalismo gastronómico hubiera hecho vomitar a un buitre. Parecía que se trataba de demostrar nuestra enorme superioridad en el campo del guajolote y la tlayuda. Escuchaba azorado comentarios como “en Japón pura porquería cruda” o “los ingleses no saben comer”. De ahí emprendimos un viaje (para mí extrañísimo) sobre la belleza de nuestros paisajes y la bonhomía de nuestra gente. Creo que fue Bernard Shaw el que dijo “el nacionalismo es la extraña creencia de que un país es mejor que otro por el simple hecho de que tú naciste ahí” y la verdad es del tamaño de una bomba de megatones. Siempre ha escapado a mi entender la idea ridícula de que un accidente reproductivo (nacer en determinado lugar) confiera atributos de ningún tipo a nadie, ni sea motivo para elevar fanfarrias de arranque de competencia.

